¿Cómo crear un diseño de packaging?

El packaging o envase de un producto debe cumplir una doble función. Por un lado, lo preserva en buen estado durante las fases de almacenamiento, transporte, exhibición y venta. Por otro, informa al usuario y hace que sea atractivo visualmente. Por ello, crear un buen diseño que satisfaga todos estos requisitos se antoja fundamental. Pero, ¿cómo lograrlo? Esto es exactamente lo que aquí te queremos contar.

 ¿Qué es el diseño de packaging?

El diseño de packaging es una actividad técnica y creativa que consiste en idear el embalaje de un producto teniendo en cuenta sus características y los objetivos de marketing y experiencia de usuario establecidos.

Esta es la razón por la que debes abordarlo de dos maneras diferentes:

  • Diseño técnico. Es el apartado estrictamente funcional. En este sentido, has de tener en cuenta su forma, tamaño y volumen, así como la forma en la que lo quieres transportar. También es necesario que consideres qué materiales se adaptan mejor a sus características.
  • Diseño de comunicación. Una vez definido todo lo anterior, hay que hacer énfasis tanto en la marca como en el producto en sí mismo. El objetivo es hacerlo visible dentro del escaparate y permitirle sobresalir respecto a sus competidores, pero también informar a los usuarios de todos aquellos aspectos importantes (tanto los exigidos por ley como los que como empresa te interesa destacar). Los elementos gráficos y visuales juegan aquí un papel fundamental.

Por ejemplo, imagina que quieres diseñar el packaging de una pizza precocinada. En la parte frontal deberás incluir una imagen que llame la atención, el logotipo de tu marca y los ingredientes principales. En la trasera añadirás información más detallada como, por ejemplo, método de elaboración, todo lo que se ha utilizado para su elaboración, los alérgenos, la fecha de elaboración y consumo preferente, los datos nutricionales, etc.

¿Cómo diseñar el packaging de un producto?

A la hora de diseñar el packaging de tu producto, has de tener en mente todos estos consejos:

  1. Debe ser resistente y de calidad. Para que te hagas una idea, el 40 % de los usuarios afirman que no volverían a comprar un producto de una marca si, al abrir el embalaje, descubren que tiene algún daño.
  2. Debe transmitir los valores y la imagen de marca. Es de vital importancia que tengas bien definidos ambos factores. Cualquier persona que vea el embalaje de uno de tus productos ha de saber inmediatamente que pertenece a ella.
  3. Debe comunicar. No hay mejor canal para transmitir un mensaje a un cliente que a través del packaging de un producto. De hecho, puedes aprovecharlo para promocionar otros artículos que también vendes.
  4. No te olvides de los detalles. Lazos, mensajes humorísticos, tarjetas de agradecimiento… Todo cuenta a la hora de fidelizar al consumidor. Si son personalizados, mejor.
  5. Sé ecológico, el usuario así lo demanda cada vez más. El packaging de cartón es, en este sentido, el más adecuado, ya que se puede reciclar con mucha facilidad y obtenerse de fuentes respetuosas con el medioambiente. Además, es biodegradable y muy versátil. Encaja a la perfección para proteger y envolver todo tipo de productos como por ejemplo en la industria agroalimentaria, en la que se ha sustituido el plástico por cajas de cartón para transportar frutas y verduras y en el comercio online, en el que cada vez más marcas apuestan por cajas de cartón para sus ecommerces.

Fases del diseño de packaging

A estas alturas, consideramos que ya estás preparado para ponerte a hacer tu diseño de packaging. Por tanto, ha llegado el momento de explicarte cuáles son las fases que componen el proceso:

  1. Conoce el diseño y formato que debes realizar.  ¿Partes desde cero con un diseño totalmente nuevo o necesitas renovar el actual cambiando los elementos o añadiendo algunos nuevos? Esta es una decisión que seguramente no dependa solo de los diseñadores, puede ser una decisión empresarial o de negocio.  Realiza un buen brainstorming, pide asesoramiento y estudia la historia de los packaging de la marca.
  2. Investiga. Esta fase consiste, principalmente, en asegurarte de que has tenido una buena idea. ¿Cómo? Pues preguntando a personas que conozcas, realizando encuestas a través de los perfiles en redes sociales de tu empresa o en foros especializados, etc.
  3. Planifica. Ahora es el turno de pensar en los materiales y de buscar fabricantes que puedan hacer realidad esa genial idea que has tenido para envolver tu producto. Los dulces de una pastelería, las prendas de ropa de una tienda online o cualquier otro producto que quieras vender.
  4. Diseña los prototipos. En primer lugar, con un programa de modelado en tres dimensiones. Puede parecer muy complejo, pero hay programas en línea muy intuitivos y fáciles de usar. Eso sí, siempre tienes la posibilidad de contratar a un experto. No hagas solo uno, practica con varios.Valora y analiza los materiales en los que se fabricarán tus envases.
  5. Prueba los prototipos. En muchas ocasiones, la única forma de verificar que has acertado en tu diseño de packaging es tenerlo en tus manos y utilizarlo para su propósito. Solo así encontrarás aspectos a mejorar o te darás cuenta de que cumple perfectamente con tus necesidades.
  6. Manda a fabricar tu packaging. Por último, decide cuál es el fabricante que ofrece una mejor relación calidad-precio por sus servicios y efectuar el encargo.

Características que debe cumplir un buen packaging de producto

Pero ¿cómo puedes saber que realmente has acertado a la hora de diseñar el packaging de tu producto? Es más fácil de lo que piensas. Solo debes asegurarte de que posea las siguientes características:

  • Técnicamente, es ideal para el producto que vendes. Ocupa el menor espacio posible (lo que es muy importante para su almacenamiento, transporte y venta), protege al artículo de golpes y arañazos, ayuda a su conservación en caso de ser perecedero, etc.
  • Es original. O, lo que es lo mismo, te ayuda a diferenciarte de tu competencia. Esto es fundamental para que los usuarios recuerden tu marca, la reconozcan y sigan comprando sus productos.
  • Tiene calidad suficiente. Para ello, has debido elegir los mejores materiales posibles según los productos que vendes. También ha de ser funcional a la hora de manipularlo, abrirlo y consumirlo. En este sentido, has de encontrar el equilibrio entre practicidad y estética.
  • Se ciñe a tu presupuesto. No olvides que el packaging va a encarecer el producto en mayor o menor medida, lo que puede hacer que veas reducidas tus ventas o que tengas que hacer inversiones demasiado fuertes en un primer momento.
  • Incita a la venta. Es el objetivo último de cualquier envase. Al fin y al cabo, lo que buscas al diseñar el packaging de tu producto no es otra cosa que vender más.

Materiales para diseñar tu packaging

En su momento, el plástico supuso una auténtica revolución en el mundo del packaging. Esto se debió, principalmente, a que permitía ver el producto almacenado y a que era un material capaz de adaptarse a él de forma milimétrica.

Sin embargo, aunque sus ventajas siguen siendo innegables y se mantiene como imprescindible en muchos casos, hoy sabemos que es la opción menos ecológica de todas. No es biodegradable y, aunque se puede reciclar, es menos rentable en términos energéticos que otros.

La madera, el aluminio, la tela, el papel y los bioplásticos han sido otras alternativas que han ido apareciendo o resurgiendo con el paso de los años. Sin embargo, ninguno de ellos llega al nivel de eficiencia, sostenibilidad y relación calidad-precio del cartón.

Packaging de cartón

Sin duda, el cartón está ganando adeptos en lo que respecta al packaging de productos. Esto es algo normal, ya que ofrece una gran variedad de ventajas tanto a las empresas como a los usuarios. Vamos a verlas:

  • Es muy ligero. Por tanto, resultan fáciles de manipular durante todas las fases de transporte, almacenamiento y venta del producto.
  • Ocupa poco espacio. Principalmente, porque las cajas de cartón se venden apiladas. De hecho, son automontables, lo que ayuda a disponer de un gran número de ellas en sitios muy reducidos.
  • Es barato. Es un material mucho más económico que otros gracias a que existen muchas fuentes para conseguirlo y se puede reciclar fácilmente.
  • Es personalizable. No hay problema a la hora de imprimir cualquier diseño sobre el cartón sin perjudicar sus cualidades.
  • Resulta muy moldeable. Con esto queremos decir que es posible darle casi cualquier forma que se desee. Esto lo hace ideal para contener productos tan diferentes como jamones, dispositivos tecnológicos o alimentos de cualquier tipo.
  • Se puede reciclar y reutilizar. De hecho, es el material de packaging más sostenible y ecológico, por lo que vincula a tu marca estos valores.

A todo esto hay que añadir, además, que el cartón admite una gran variedad de cierres como, por ejemplo, adhesivos o grapas. Elementos que ayudan todavía más a preservar la calidad y el bienestar de los productos almacenados.

Ejemplos de diseños de packaging

En el diseño de packaging también debes tener en cuenta que estilo quieres imprimirle. Vamos a darte algunos ejemplos.

Diseño de packaging clásico

Vamos a empezar hablando del diseño de packaging que, hasta no hace tanto tiempo, era el más habitual en el mercado. No buscaba el equilibrio entre estética y funcionalidad, sino que lo apostaba todo por este segundo aspecto.

De este modo, las tendencias de diseño de packaging clásico buscan proteger lo mejor posible el producto y, además, brindar información puramente objetiva y clara al usuario. Hoy en día, sigue siendo el más adecuado para determinados productos. No pienses que ya no está de moda.

Por ejemplo, el packaging clásico sigue siendo el más utilizado a la hora de envasar alimentos como, por ejemplo, quesos, frutas o barras de pan.

Diseño de packaging moderno

En este caso, la apuesta es la innovación. La tendencia moderna en el diseño de packaging trata de experimentar y de buscar nuevas fórmulas a la hora de atraer la atención de los usuarios y satisfacer las necesidades del producto.

En este caso, la apuesta es la innovación. La tendencia moderna en el diseño de packaging trata de experimentar y de buscar nuevas fórmulas a la hora de atraer la atención de los usuarios y satisfacer las necesidades del producto.

Las posibilidades que brinda el cartón en este sentido son casi infinitas. Por ejemplo, gracias a él es posible construir envases para bombones con forma piramidal o recipientes de pistachos que, al abrirse, dejan espacio para verter las cáscaras.

También es habitual que estos envoltorios planteen juegos visuales y que hagan uso de una paleta de colores lo más rica y variada posible.

Diseño de packaging minimalista

Las tendencias minimalistas en el diseño de packaging tratan de eliminar todos los elementos superfluos. Es decir, de reducir a lo esencial la estética del envase. La frase que mejor resume esta corriente es la de “menos es más”, que se atribuye a Mies Van der Rohe, uno de los principales arquitectos referentes de este estilo.

En este sentido, la paleta de colores utilizada en los diseños de packaging es bastante reducida. Los fondos siempre suelen ser blancos, mientras que para las tipografías se utilizan colores fríos y cálidos de manera sutil. El azul es uno de los más habituales, pero también destaca el gris y el marrón.

Un buen ejemplo de un diseño minimalista de packaging sería el de una caja de cartón que, única y exclusivamente, luzca el logotipo de la marca y su eslogan. No hay espacio para otros tipos de ilustraciones. Además, el envase ha de ocupar el menor espacio posible. Cuanto más se adapte al producto, mejor.

Diseño de packaging vintage

Vintage es un término curioso. Suele hacer referencia a objetos que, aunque poseen algunos años, no pueden tildarse de antigüedades. Sin embargo, sí que se estima que se han revalorizado o se han vuelto a poner de moda.

Un diseño de packaging vintage lo que hace es emular los desarrollados con el mismo fin algunas décadas atrás. Para ello, lo normal es recuperar ilustraciones y tipografías típicas de los años 50, 60 o cualquier otra década pasada. Eso sí, aprovechando las ventajas que ofrecen los materiales y las técnicas actuales.

Hoy en día, el packaging vintage es especialmente habitual en ciertas industrias. Por ejemplo, se suele utilizar en el envase de botellas de whisky u otras bebidas espirituosas cuando se quiere reflejar cierto nivel de calidad. También es frecuente en los productos de afeitado masculinos, en los paquetes de café, etc.

En definitiva, esto es todo lo que debes saber sobre el diseño de packaging. Si sigues todos los consejos que te acabamos de dar, estamos seguros de que acabarás consiguiendo el recomendado para tu producto. Sin duda, una buena manera de conseguir que todos tus esfuerzos se traduzcan en ventas y en clientes satisfechos y fieles.