FOAM: qué es, características, ventajas, usos y formatos que se comercializan

El foam es un material elaborado a base de polietileno que se utiliza para embalajes. Conócelo y descubre cómo puede ayudarte en tus envíos.

Sin duda, el foam es uno de los grandes desconocidos dentro del mundo del embalaje. Sin embargo, tiene una importancia capital a la hora de envolver y proteger los productos que se envían a diario en todo el mundo.

Pero, ¿qué es foam exactamente? Esta es la pregunta más importante que vamos a responder aquí. Sin embargo, no será la única. También te explicaremos qué ventajas ofrece y cuáles son sus principales usos para que descubras lo mucho que puede ayudarte al realizar envíos. Tanto si eres un particular como si tienes un negocio online.

¿Qué es el foam?

Foam es el nombre comercial con el que se conoce a la espuma de célula cerrada de polietileno elaborada a partir de la insuflación de aire en este material en estado líquido para, posteriormente, proceder a su rápido enfriamiento. Lo que se consigue es que se formen una serie de burbujas selladas que le confieren la mayor parte de sus propiedades.

Hay tres razones fundamentales por las que el foam se ha hecho tan popular en la industria del embalaje. Hablamos, cómo no, de su impermeabilidad, de su resistencia a la rotura y de su capacidad para actuar como aislante térmico. Sin embargo, ofrece otras muchas ventajas a la hora de envolver todo tipo de objetos, incluso los más delicados.

Ventajas de usar el foam en embalaje

El foam destaca por su resistencia al agua, capacidad para actuar como aislante térmico y enorme resistencia a los golpes. Sin embargo, hay muchas otras ventajas de utilizarlo al embalar y proteger los productos de nuestra tienda:

  • Ligereza. El foam pesa muy poco, por lo que no incrementa apenas el peso de los paquetes. Esto es muy útil a la hora de ahorrar costes en el envío.
  • Valor económico. Teniendo en cuenta sus prestaciones, no hay otro material de embalaje con una mejor relación calidad-precio.
  • Seguridad. Al amortiguar los impactos, las posibilidades de que el producto sufra un desperfecto durante el transporte se reducen casi a cero.
  • Es inocuo. Con esto queremos decir que no tiene carácter abrasivo ni corrosivo. Puedes envolver un producto con él, dejar que pasen años en contacto y no observarás ningún deterioro en ninguno de ellos.
  • Se puede reciclar. Aunque no sea tan sostenible como el cartón, el foam se puede reciclar fácilmente, lo que está incrementando su uso en la industria.
  • No es tóxico. De hecho, se ha usado en innumerables ocasiones para elaborar platos, vasos y otros productos alimenticios. Por si fuese poco, impide el crecimiento de bacterias y hongos.

Usos del foam

Gran parte del uso del foam se concentra en el sector del embalaje, en el que se utiliza como protección de todo tipo de objetos tanto para su almacenaje como para su transporte. No olvidemos que, durante el transporte, es posible que sufran golpes que, sin elementos de protección para los productos y sin un buen embalaje, podrían ocasionarles daños.

Sin embargo, el foam es tan versátil que también juega un papel clave en otras muchas industrias. Estos son algunos ejemplos de cómo puede utilizarse:

  • Acolchado de sillas, sillones y sofás. La industria del mueble lo utiliza en los rellenos de estas piezas, ya que ofrece un tacto esponjoso y agradable.
  • Aislante en viviendas y edificios. Tanto en las paredes como en los suelos. Esto es posible gracias a que es un magnífico aislante térmico, a que resulta impermeable y a que amortigua el ruido.
  • Fabricación de calzado. Especialmente, en las suelas, lo que se debe a las cualidades citadas antes.
  • Envases de usar y tirar. Como, por ejemplo, las tapas de los vasos de café para llevar. Aunque ya están siendo sustituidos por envases para comida de cartón, mucho más sostenibles

Por último, cada vez es más habitual que las pinturas para barcos y para exteriores tengan foam en su composición. ¿El motivo? Ofrecen una resistencia al agua absolutamente excepcional.

¿Cómo se vende el foam?

Ahora bien, dentro del mercado, el foam se presenta de maneras muy diversas. Vamos a ver cuáles son para que puedas determinar cuál es la que se ajusta mejor a tus necesidades de uso.

Bobina de foam

Es la forma más comercializada del foam. Se trata de un film de espuma de polietileno de varios metros que se vende enrollado. Posteriormente, solo tienes que cortarlo en fragmentos según tus necesidades de embalaje. Para ello, un cúter es más que suficiente.

Planchas de foam de polietileno

Aquí nos encontramos ante la mejor alternativa cuando necesitas foam de mayor grosor. Por ejemplo, para proteger las dos caras del tablero superior de una mesa. Suelen venderse en una gran variedad de medidas, aunque también se pueden cortar cómodamente.

Perfil de espuma

Los perfiles de polietileno son muy útiles para proteger las esquinas y vértices de multitud de productos como, por ejemplo, las ventanas de aluminio. Su forma hace que se adapten perfectamente a ellos. Basta con fijarlos mediante un adhesivo para que ofrezcan la protección que se espera de ellos.

Taco adhesivo de espuma

Son las piezas de foam que mayor grosor poseen. Se utilizan, por lo general, cuando han de soportar peso y se quiere evitar que dos piezas se toquen. Por ejemplo, imagina que tienes que enviar una mesa que posee dos tableros de madera. Puedes ahorrar espacio en la caja de cartón colocando uno encima de otro y separándolos con este tipo de tacos. El adhesivo impedirá que se muevan.

En definitiva, el foam es uno de los utensilios de embalaje más importantes del planeta. Como has podido comprobar, sus características hacen que sea ideal para proteger todo tipo de productos durante su envío. En Cartonajes Malagueños, fabricamos todo lo necesario para tus embalajes, packaging, protecciones y precintos. Además,  ponemos a tu disposición espuma de polietileno en todas sus formas para que encuentres la solución que necesitas. ¡Compruébalo por ti mismo!

 

Imagen:Rupert Kittinger-Sereinig en Pixabay.